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Volcán de La Laguna |
Desde hace
millones de años en la isla de
Fuerteventura se ha configurado un peculiar paisaje que hoy la
identifica en todo el planeta. Amplias zonas
de complejo basal, sistemas dunares, macizos antiguos, conos volcánicos, etc. La
naturaleza la ha dotado de forma extraordinaria y nadie puede tener
el derecho de destruirla. El paisaje le pertenece a todos los canarios y
en realidad a toda la Humanidad. Y no deja de ser una incongruencia que en una isla
que está declarada Reserva de la Biosfera todos los días se extraiga picón de los conos volcánicos
destruyéndose impunemente sus estructuras.
Esto sucede
espectacularmente en los volcanes del
sureste de la isla. Los conos volcánicos de Gayría, La Laguna , Liria,
Arrabales y Jacomar y las coladas volcánicas que de ellos manaron, han conformado un extraordinario paisaje hoy protegido por la legislación
medioambiental canaria. Claro, protegido, según y cómo, porque la extracción de
picón que se hace en los terrenos
comunales de los volcanes de Liria y La Laguna,
es totalmente legal, ya que al parecer se cuenta con las pertinentes
autorizaciones del Cabildo de Fuerteventura y del Gobierno de Canarias.
Así pues, con
esta legal protección, ya el cono volcánico de Liria ha desaparecido
totalmente y el volcán de La Laguna ha perdido una cuarta parte de su
estructura. Mientras en Tindaya, partidarios y detractores del proyecto de Chillida se enzarzan en
acalorados debates sobre la conveniencia o no de abrir un agujero en la
montaña, en el sur los hermanos pobres
de Tindaya , los volcanes de Liria y La Laguna , sufren ignotos y abandonados las consecuencias de su total destrucción. Y no pasa nada.
Pero, ¿Si
nuestros abuelos los conocieron por qué no han de hacerlo sus nietos?
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Volcanes de La Laguna y Liria, hace 20 años. |
En la actualidad el primero ya está muy deteriorado y el segundo ha desaparecido totalmente.