Presentamos nuestra nueva obra
literaria que centra su atención sobre el problema del poblamiento de Canarias.
Se analizan en el texto las principales
aportaciones culturales de las culturas mediterráneas que se observan entre los
indígenas del Archipiélago Canario y se concluye con importantes anotaciones
sobre la inicial colonización de las islas por distintos grupos bereberes o
amazigh que llegaron a las islas desde distintos lugares del continente
africano y en distintas épocas históricas.
Se desestiman las antiguas
cronologías prehistóricas y protohistóricas y se apunta claramente a distintas
aportaciones culturales mediterráneas que calaron hondamente en poblaciones
bereberes antes de que estos llegaran a las islas.
En la isla de Gran Canaria se
documenta la llegada de la divinidad frigia de Atis que, aunque procedente de
la actual Turquía, fue bien asimilada por la cultura romana que extendió su
culto por todo el norte de África. En el Hierro los bimbaches usaban como
mediador ante la divinidad a un cerdo y ello no es más que un atávico recuerdo
del culto clásico a Deméter y Perséfone. Las Lupercales romanas se asimilaron muy
bien con los cultos bereberes al carnero y de ahí los carnavales canarios de La
Aldea y El Hierro, y Celestis la madre de todos los dioses se impuso en el
panteón romano extendiéndose su culto por todo el norte de África, incluido
Tindaya en Fuerteventura.
Los romanos conquistaron
prácticamente todo el norte de África e impusieron sus cultos a las distintas
poblaciones bereberes y tras diversos episodios históricos derivados de la
colonización del continente, distintas poblaciones fueron desplazas hacia las
islas ya bien conocidas en el mundo antiguo desde la expansión de la cultura
púnica. Se trata pues de múltiples focos poblacionales y distintas épocas
históricas, pero siempre con población amazigh que necesariamente tuvo que ser
desplaza por expertos navegantes de otras culturas en proyectos de colonización
perfectamente planificados con personas de ambos sexos, animales como perros,
cabras, ovejas, cerdos, simientes y esquejes de algunos frutales como higueras.
Apasionante el debate histórico
planteado en el libro en el que finalmente se concluye con claridad que la
colonización de Canarias es histórica, en decir, llevada a cabo en etapas muy
cercanas a los inicios de la era, debiendo desterrarse totalmente conceptos
como prehistoria, neolítico o protohistoria para referirse al Archipiélago.
![]() |
Localidad de Tazarte al sur de Marruecos |